Los precios en la prostitución son diversos y dependen del servicio y la mujer que los dará, muchos hombres se inclinan por chicas jóvenes a otros les gustan de mayor edad, pues la experiencia son su fuerte.

Existen mucho tipo de prácticas sexuales a las cuales se somete una Puta de Sevilla día a día, hay muchos hombres tradicionales que prefieren el sexo común, sin temáticas, ni cosas extraordinarias, solo lo cotidiano que se vive en una experiencia sexual.

Juguetes, posiciones, e incluso agresiones, son recibidas y utilizadas por estas mujeres, que por complacer los caprichos y crear placer en sus clientes, siempre con una respuesta afirmativa se arriesgan a experimentar nuevos actos que las pueden llevar hasta a la muerte.

Las Putas de Sevilla, no solo tienen clientela masculina, las féminas son concurrentes en sus visitas al club, buscando una noche de pasión entre mujeres. Incluso las prostitutas testifican que prefieren a las mujeres ya que no se sienten amenazadas y las charlas son más constantes entre ellas.

Vírgenes, depresivos, solitarios, casados, de negocios, todo tipo de personas acuden a estos sitios buscando a cambio sexo,  compañía, o una solución a  sus problemas personales. Unos prefieren sentirse dominados, a otros les gusta las mujeres sumisas, y algunos no llegan al acto, la presión es tan grande que su cuerpo no reacciona a la situación.

Se pueden solicitar citas, fingir encuentros casuales, trabajar desde casa o directamente en un club. La prostitución entre las Putas de Sevilla se caracteriza por la adaptación que tienen ellas con sus clientes, y la variedad de ambientes que permiten vivir en base a las experiencias bajo sus servicios.

Las clientas femeninas suelen ser detallistas y conversadoras, buscan un refugio sentimental más allá del sexo, los hombres están en busca de acción sexual, con pocas charlas.

El amor puede floreces, muchos hombres son concurrentes con sus visitas a los club, pero cuando unos de ellos suelen elegir a una sola chica y pedir solo su servicio, eso va mucha más allá que solo algo sexual, inician las promesas, sumas altas de dinero, hasta pueden llegar a la obsesión.

El hombre se refugia en el sexo, las Putas de Sevilla, aclaran que hay muchos chicos que están casados y muy enamorados, pero que en la práctica sexual rechazan a sus parejas, no se sienten cómodos, por lo cual prefieren desahogar su deseo sexual con una prostituta que dejar a la mujer que aman.

Un servicio completo, con diferentes personalidades, las prostitutas se pueden adaptar a cualquier cliente igual que el agua en cualquier superficie, capaces de satisfacer cualquier deseo, fantasía o capricho sexual. Grandes receptoras al escuchar a sus visitantes. Logran percibir sus miedos y complejidades para así ponerlas a favor del sexo durante el acto.

 A pesar de los riesgos muchas Putas de Sevilla aman su trabajo prefieren complacer deseos ajenos a estar enchaquetadas en una oficina, la vocación también existe en su labor y muchas son apasionadas a la hora de emprender su trabajo.